La informalidad laboral en Cartagena, se ha convertido en la salida económica de cientos de personas que buscan su sustento diario. Pues la situación laboral en el país ha creado en todas las generaciones, querer emprender para lograr ganarse unos pesos demás.

Pero en Cartagena, hay un flagelo que no ha podido acabarse, y tampoco se va a acabar. Se trata del mototaxismo, una salida rápida para quien necesite rebuscarse su día a día y para quienes lo tienen como opción mientras terminan sus estudios. Porque es verdad, no todo mototaxista trabaja para alimentar a su familia, otros utilizan este mecanismo para pagarse sus estudios y así tener una profesión para una mejor calidad de vida.

Pero, ¿Qué ocurre con los mototaxistas improvisados? Sí, los hay, y se podría decir que son la mayoría. La situación se basa en que cualquiera que sepa manejar moto ya es digno de salir a la calle a trabajar. Y en el peor de los casos, hay quienes tienen la opción de comprarse una moto para “ponerla a trabajar” y así tener una “entrada” económica.

No se tienen en cuenta si poseen licencia de moto, papeles en regla si la moto es propia, y todos aquellos requisitos que un conductor de moto debe tener para movilizarse sobre las vías de Cartagena. Y como se sabe que la mayoría no porta estos documentos en regla, hay una vía de hecho que deberían tener en cuenta para que no les inmovilicen su vehículo, y es pagar.

Sin embargo, hay una segunda alternativa para estos motorizados que se las ingenian para poder movilizarse en la ciudad y evitar caer en los controles del DATT. En diferentes aplicaciones como Whatsapp, Telegram, Facebook e Instagram, existen grupos llamados “Retenes Cartagena”, una herramienta totalmente efectiva que muestra en tiempo real, los retenes o puestos de control del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte en puntos estratégicos de La Heroica.

Con fotos y videos, estos grupos se avisan por donde no hay que cruzar, por donde no hay que meterse y por donde no pasar, terminología utilizada por quienes hacen parte de estos grupos que, sin lugar a dudas, han ayudado a más de uno a “salvarse” a que le quiten la moto.

Y la idea quizás no sea mala, porque “Soldado avisado no muere en guerra”, pero sí se convierte en una herramienta facilitadora de responsabilidades para que estas personas puedan llevar una actividad laboral completamente en regla. Antes de hacer una carrera, el mototaxista primero verifica el grupo a ver si por donde va a coger hay algún retén, solo así aceptará la carrera o no. Así como también, cuando ya conocen el puesto de control, de inmediato le dicen al pasajero que por allá no puede coger.

Estas alternativas del mototaxista van más allá de evadir responsabilidades, más bien es el hecho de ante la falta de oportunidad laboral, y lo costoso que hoy en día está la canasta familiar, no les da para ahorrar unos cuantos pesos y legalizar su moto y sus documentos. Pues tampoco es un secreto que hay ingenieros, médicos, técnicos y otros profesionales, que les ha tocado salir a ‘mototaxiar’ ante la falta de empleo.

Sin embargo, el diario vivir será seguir incorporándose en más grupos de Retenes Cartagena, para estar al tanto de los puestos de control. Pagar y tener todo en regla, no está dentro de los planes del mototaxista improvisado, que se convierte en un peligro inminente en las vías, puesto que desconoce por completo hasta las señales de tránsito.

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