Las Fiestas de la Cruz de Mayo se consolidan como una de las manifestaciones culturales y espirituales más representativas de Barú, territorio portador de saberes que fortalecen la identidad colectiva y el tejido social. El proyecto busca salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial a través de un proceso participativo que involucra a portadores de tradición y nuevas generaciones.
La celebración, que cuenta con el apoyo técnico y el acompañamiento del IPCC, contempla un prelanzamiento y cuatro días de programación que incluyen ritualidad, música, danzas y pedagogía cultural. Estas festividades representan un escenario de resistencia cultural frente a las transformaciones sociales, promoviendo el respeto por los derechos étnicos y el cuidado del territorio ancestral.
Dumek Turbay, alcalde de Cartagena, manifestó: «Apoyar las tradiciones de nuestros corregimientos es una prioridad. Estas fiestas en Barú son fundamentales para la memoria histórica y la cohesión de nuestras comunidades ancestrales, asegurando que el legado de los mayores trascienda a los jóvenes en un entorno de respeto y orgullo por sus raíces».
Por su parte, Shirley Tuñón, directora del IPCC, destacó: «Desde el Instituto de Patrimonio y Cultura acompañamos esta iniciativa que dignifica el rol de los portadores de tradición como guardianes del patrimonio. Es un espacio para la transmisión intergeneracional de saberes y la promoción de un turismo cultural responsable que valore la riqueza de Barú».
